Hay historias de amor que se cuelan, de manera inesperada, en asuntos de otra índole, pero que siguen su curso sin admitir ninguna distracción. Así suele suceder… mientras las mentes de un grupo de personas están concentradas en el punto nodal, los corazones humanos se deslizan despreocupadamente por caminos exclusivos que conducen a otra parte. Este es el caso de Marc Liblin, el joven francés que hablaba una lengua desconocida, aprendida de un modo absolutamente peculiar. Cuando todos buscaban una respuesta a esta gran incógnita, Mark dejó de preguntarse por qué y cómo había aprendido aquella lengua y se dejó llevar por el amor. La suya es una historia inverosímil, porque la realidad no necesita ser creíble. El autor es Bepi CostantinoLa traducción es de Carmen Mayela Fallas La locución es de Edgar MataLa música es de Andrea Violante
Non sappiamo il suo nome ne dove vive, ma la mappa dice che e passato di qui. Grazie per essere venuto — ogni bandiera qui sotto e qualcuno che e passato a salutare.